martes, 27 de octubre de 2015

Halloween, Acción de Gracias y el Cristo de los Faroles.




Pocas cosas gustan más en la Aldea que una buena fiesta…. En cuanto oímos dos acordes de Lira bien tocados nos lanzamos a montar la mesa para todos, preparamos unos jabalís y ya estamos liados y de cachondeo.

¡Fiestaaaaaaaa!

¡Este fin de semana la vamos a liar por Halloween! ¡Viva Halloween y la madre que lo pario!

Y con ese subidon estaba yo esta mañana llevando a Eneko a la guarde con un jersey con una calabaza maligna y unos pantalones con vampiros cuando otro padre me ha dicho que Halloween es una fiesta Yanqui y que no deberíamos celebrarla, que es tan tonto como que los americanos sacaran en procesión al cristo de los faroles. Que ellos no le disfrazarán porque no es de nuestra tradición. Que si lo próximo va a ser celebrar Acción de Gracias con un pavo gigante.

Para Oktoberfest quiero una igual

¿Cómo? ¿Qué Halloween no es una fiesta autoctona de la aldea y no debemos celebrarla? ¿Qué vamos a perder nuestras tradiciones y cambiarlas por las de otros?

Nuestras tradiciones, como nos gustan nuestras tradiciones. Porque seguro que ese padre que defiende no celebrar Halloween, el día de todos los santos están en el cementerio honrando a sus muertos y no aprovecha el puente (cuando lo hay) para irse de turismo.

Por supuesto, ese padre se disfraza en Carnaval (Fiesta que probablemente venga de Egipto, de cuando Egipto era el que marcaba tendencia, los yanquisde la época) y entre Carnaval y Semana Santa no se come carne los viernes. En Semana Santa no se va a la playa o a esquiar, sino que hace recogimiento y procesión.

 La tuna, una cosa muy tradicional que nos gusta a todos

Por supuesto, ese padre no pone un Papa Noel en su ventana en Navidad, no le gusta el baloncesto y no hace barbacoas en verano. Ese padre escucha en su radio los toros, y la música tradicional de su tierra. Pasodoble, copla, flamenco y rumba… jamás música disco, rock, metal y por supuesto nada de rap o similares. Todo eso no es autóctono, viene de fuera, no es lo nuestro. 

Ese padre bebe vino, café y carajillos. Y le vienen arcadas pensando en un Gin Tonic, en una hamburguesa, un perrito caliente, una pizza o unos macarrones. Jamás llevará a sus hijos a esos sitios en los que sirven esas comidas no tradicionales. Ese padre come comida normal, de la de aquí de siempre. El domingo compra churros (¿sabíais que se comen churros en más de 15 países distintos? Lo que aprende uno en la Aldea) y los moja en chocolate.   

 Qué ricos los churritos

Ese padre no celebra con sus amigos el Oktoberfest, ni Día de San Patricio en el Pub Irlandes del barrio. Por supuesto, él nunca ha entrado allí. Él es del bar Paco, donde se juega al mus y al dominó y se toma uno un orujo de yerbas después de comer. Antes se fumaba una Faria mientras jugaba, ahora lo hace en la puerta del bar; porque eso es lo nuestro, lo tradicional, lo que nos gusta a nosotros y debemos inculcar a nuestros hijos.  


Encierro en USA, lo que les gusta sí lo hacen

Ese padre no soy yo; todo lo que ese padre y yo tenemos en común es que somos padres. Yo creo que lo mejor para Eneko es que aprenda todo lo que en esta vida pueda serle bueno, y una fiesta le divierte y le ayuda a crecer como persona (sí, le enseña que hay cosas buenas aquí, y allí). 



Así pues, por mi parte en mi casa celebraremos Halloween, Carnaval, San Isidro, Papa Noel y los Reyes Magos, La Virgen de la Salud de Marugan y en cuanto podamos El AñoNuevo Chino, el festival Holi de la India y cualquier otra fiesta que nos parezca divertida y nos haga sonreír. Porque para eso vivimos, para disfrutar de lo que podemos disfrutar venga de donde venga; la vida ya tiene muchos días en los que sufrir.

¡Venga ese pavo! ¡Y de postre un Ponche Segoviano!

He estado a puntito de poner a Bruce por mostrar producto yanqui de mucha calidad. Pero la verdad, me pone más la mezcla: