martes, 5 de mayo de 2015

Un Galin pequeñin

Según el "manual del buen orador" del famoso Doctoren Risen Atoppen de la Universidad de Colonia Chispas (tu primera colonia); la manera correcta de arrancar un monologo es lanzar una pregunta retorica que genere una empatia entre el orador y la audiencia.

Así pues, ¿vosotros habéis sido pequeños?

 ¡¡¡Siiiií!!!

Seguro que todos habéis sido en algún momento el pequeñin de la casa, en mi caso lo sigo siendo. Soy el hijo pequeño de 4 hermanos, todos chicos; me las he llevado de todos los sabores y colores; nací con casco integrado.

Mis padres compraban chuches una vez cada mucho tiempo, y al llegar a casa nos las lanzaban desde la puerta del cuarto, como el que alimenta a los leones... mi primera chuche la probé a los 16, antes no conseguí ganar nunca la guerra por las chuches. El puré de verduras sí lo repartía en platos, eso sí.

Para cuando llegó mi edad de hacer travesuras, mi madre ya se las sabia todas y tenia un control del lanzamiento de zapatilla que si la ficha el Madrid mete más faltas que CR7.

Así, no

Al final ya ni se las quitaba, ejecutaba un "latigo" de pierna con la babucha puesta y mediante un preciso movimiento de los dedos la babucha salia disparada hacia arriba y te caia en la cabeza (como la folha seca, lo llamabamos "La babucha sorpresa". No la oias venir hasta que ya era tarde)

Cuatro hijos con un solo sueldo de obrero ahora es prácticamente imposible, en aquella época era solo muy muy muy difícil. Lo más difícil es que yo estrenara ropa, he heredado más que la familia Pujol, pero en Andorra no te guardan los jerséis de rombos ni los pantalones de pana. Cuando me cruzaba con la madre de algún amigo de mis hermanos por la calle decían "sois igualitos, parece que estoy viendo a Ángel Luis hace tres años mismamente" ¡y tanto que lo parece, como que llevo la misma ropa que llevaba Ángel Luis hace tres años!

Luego nos juntabamos a hacer travesuras todos juntos. Tejiamos planes super-ultra-mega-infalibles como el ya conocido "Comer las galletas de abajo del Surtido Cuetara" o el más maravilloso aún  "ataque secreto a la masa de las croquetas"... no quiero enrollarme, pero este os lo cuento.

Mi madre hacía masa para croquetas y la dejaba en una fuente grande reposando en la cocina. Aquello estaba accesible y nosotros no eramos muy inocentes, así que, pese a las advertencias y amenazas de babuchazo, nos la comíamos. Y nos castigaban.

Resistios si podéis

Un día decidimos que había que buscar la manera de que no se diera cuenta, y nos fijamos que la parte superior queda más dura al orearse; así que con precisión de neurocirujano, la levantabamos como si fuera una sabana y nos íbamos comiendo lo de debajo. Mi madre veía la fuente, no se enfadaba y pensábamos que había colado, así que seguimos comiendo... ¿ya veís el desenlace? nosotros no.

Al día siguiente, mi madre se puso a hacer croquetas y se encontró una capa dura apoyada sobre zonas minusculas (yo no sé como ninguno nos hicimos arquitectos o cirujanos, qué dominio de los apoyos y qué precisión en la operación). Sí, babuchazo.

Más mayores estabamos 5 en el baño a primera hora de la mañana, en el mismo baño y jugabamos a "las sillas" con la ducha, el afeitado, el vater; o te andabas despierto o te lavabas los dientes en el bidé. Si la unión hace la fuerza, somos más fuertes que Hulk, porque nada une más que c... juntos (¿o no?). 

Una noche decidí hacer guardia para ser primero


La infancia son los mejores recuerdos, dicen. Será uno que no compartía el baño con 3 adolescentes más. Mi mejor recuerdo es cuando mi hermano se fue a su casa y al fin me dejó la habitación a mí solo. Seguia oliendo igual de mal, pero al menos, sabia que era mio.

 No sé a que huelen las nubes, pero seguro que 
no como mi habitación un domingo por la mañana.

En cualquier caso, no cambio todas las collejas, los babuchazo y hasta los purés por ninguna otra infancia del mundo. Lo bien que nos lo hemos pasado nosotros de peques...

Mientras escribo, canturreo:



(perdon por la calidad del audio, pero ver a Iggy en directo, merece la pena)