martes, 26 de mayo de 2015

Pasa, ponte comodo

"Yo no lo llamaría dolor, es más bien una molestia" dices, mientras aprietas los dientes, te enchufas un ibuprofeno y piensas: "seguro que mañana estoy mejor". Incauto.

Todo esto te puede doler si no te cuidas

El dolor. ¿Por qué negamos que nos duele? debemos pensar algo así como que si lo ignoras, se marcha solo. Como las avispas, que de pequeño me decián que si te muerdes la lengua y las ignoras, no te pican; y me lo creí hasta que me picó la tercera (siempre fui lentito, especial. Ya sabeís).

El dolor es como un mal invitado, el dolor viene a quedarse hasta que alguien le ayuda a marcharse... lo malo, es que ese alguien suele ser amigo y para ayudarle, te genera más dolor, lo que suele hacer que durante un rato por lo menos, dejes de considerarle amigo.

¿Os imaginais que para echar a un pariente pesado tengas que montar una boda con decenas de invitados en casa? pues así funciona con el dolor. Te duele, vas a un experto en la materia, te hace mucho daño, te pasas un par de días más dolorido que si hubieras bebido lo que Marisol en una boda, y luego desaparece el dolor inicial.

Si tus parientes montan esto, date por jodido.

Cómo si de un coche de competición, rallie, una tartana vieja se tratara; yo le programo a mi cuerpo una serie de "momentos placenteros" en forma de revisión o relajo cada cierto número de kilometros u horas.

Entonces vas a la consulta y te atienden muy educadamente. Así empieza el show: Abren la puerta siempre con una sonrisa inocente, esa sonrisa que en realidad es como un doble cheeseburger en una trampa para osos, quieren que bajes la guardia... "pasa, ponte comodo"

Te sientas en la sala de espera. Suena musica chillout y hay revistas para que la espera sea mucho más agradable. Un poco de deporte, un poco de corazón, a veces alguna "Muy Interesante" y en casos muy extremos, aparece una "Interviu"... el objetivo está claro: Piensa en otra cosa, relajate y baja la guardia.

Ommmmm, ommmm...

Si se te ocurre levantar la cabeza de las revistas, nos hemos asegurado que mires a donde mires veas un diploma en la pared (Podrian ser de "Campeón de mus de Villariba" o el codiciadismo "Premio a la mejor tortilla de la fiesta mayor 1997 de Cantalejo", pero ahí están). Estás en buenas manos, una persona con tanto diplomadebe estar muy preparada, todo va a ir bien... Relajate, baja la guardia.

Lo más espectacular que han visto mis ojos es una pantalla con videos de cataratas, rios, pajarillos y otros elementos de relajación. Me quedé dormido... me desperté con la baba colgando por el ruido de un ronquido propio; me dió tanto miedo que no volví. En estos sitios son muy raros, imaginad que aprovechan para quitarme un riñon o algo. 

La sala de espera siempre está lejos de la de tortura... perdon, de la de intervención. Esto también está bien pensado, los supermercados colocan los alimentos de primera necesidad en el fondo, los condones y las pilas cerca de las cajas... ¿nadie roba las lentejas?.

Los poneis con las chuches, y pasa lo que pasa


Perdon, que me despisto. Os decía que la sala de intervención se coloca lejos de la de espera, la razón es clara: Si el paciente grita cosas como: "¡tened piedad y matadme!", o "¡¿Tanto os cuesta una bala?!" tú no lo oigas.

Desde aqui quiero lanzar un llamamiento a estos grandes profesionales: "por favor, si lo que quieren es que nos relajemos y estemos bien tranquilos, a mi personalmente me relaja mucho una botellita de vino y un platito de jamón de bellota. Serrano estandar y cerveza también, pero menos"

Total, que pasados 5-10 minutos, ya estás relajado y con la guardia baja. En algunos sitios te dejan más, para asegurarse. Si os dejan más de 30 minutos esperando sin justificación mi consejo es que no volvais, una cosa es relajarte un poco pero eso ya es buscar que te duermas. 

¿Qué me voy a haber dormido? estoy pensando en lo que leo.


Entonces viene el ayudante o ayudanta. Un momento, ¿no hemos hablado aún del ayudante o ayudanta? por favor, ¡pero si es importantisimo!.

El ayudante o ayudanta es la primera cara que te recibe, la que te guia a ese nirvana Chill-Out-revista-diplomas que es la sala de espera, cual maestro Yogui

El ayudante o ayudanta va en una especie de pijama, o con una bata. ¿Dónde se ha visto que le hagan algo malo a alguien estando en pijama? ¿alguién ha oido hablar de "El asesino del pijama" o "El psicopata de la bata de guatine" no, lo unico que puede preocuparte en pijama es tu madre, porque lo que mejor marida con un pijama son unas zapatillas y ya sabes lo que puede pasar, que te lleves un babuchazo por algo.

El ayudante o ayudanta te contesta al telefono cuando llamas, te abre la puerta al llegar y te guia hasta la sala de espera. Nunca sube el tono, tú llamas a menos cinco y le dices "tengo que anular la cita, espero no causar mucha molestia" y te contesta "vaya, espero que no le haya pasado nada. ¿Quiere usted que le demos otra?" y su voz no sólo es amable, es tan amable que le ves sonreir por el teléfono, es tan amable que dan ganas de decirle: "He matado a su mascota, espero no causar mucha molestia". Te contestará "Vaya, espero que no se haya manchado usted las manos".

 En pijama y con zapatillas

Volvamos a la situación, estás en la sala de espera y aparece de nuevo el ayudante o ayudanta, sonriendo (siempre). "Acompañeme, por favor". Si es la primera vez que vienes, nada puede parecerte mejor idea, piensas "ahora es cuando me dan el jamón". Pero no es la primera vez que vengo, así que en mi cabeza oigo "DEAD MAN WALKING" y pienso: a los condenados les dejan elegir música y su ultima comida, y yo he tenido que escuchar vuestro Chill-Out y no hay ni panchitos. 

Ya en la sala de intervención, te recibe el dueño de los diplomas de la sala de espera, que también está en pijama "mierda, hay una fiesta de pijamas y yo no me he traido mi Espinete. Espero que puedan dejarme uno". Te piden que te pongas comodo, que les cuentes qué te trae por aqui; si no es la primera vez que vienes charlas un poco sobre esto o lo otro, lo que es un romper el hielo pero con tensión, como cuando le entras a la hermana del cachas.

Ya está, se acabarón las contemplaciones. Miras al ayudante y ya no sonrie, miras al experto y ya no sonrie. Para empezar, te cae una bronca a ti, y a alguno de los suyos, con este esquema: "mira que te lo he dicho veces, has de...... Ahora nos va a costar mucho más", "¿Quién te ha hecho esto? ¡menuda chapuza!" "A ver qué podemos hacer ahora, espero que tengamos solución sin liarlo demasiado"


Herramientas de tortura


Te pones en posición, el experto elige su herramienta de tortura. No suelen pedirsela al ayudante, yo creo que se recrean en el momento de elegir, como aquella escena de PulpFiction con Bruce Willis eligiendo un arma. A veces quieren sentir tan de cerca cómo generan dolor que lo hacen con sus propias manos, otras incluso utilizan aparatos electricos para mayor efectividad. Lo que pasa independientemente de la herramienta en cuestión es que te hablan, ¡te hablan!, tú estás a punto de desmayarte del dolor y ellos contandote sus cosas tan tranquilos. Yo siempre pienso que en su casa su pareja debe hablar tanto que no les deja meter baza, y como tú no eres capaz de hablar, pues aprovechan.

Bueno, contandote sus cosas y echandote la bronca, esa capacidad de mezclar sus planes de vacaciones, la familia politica y tus descuidos son algo digno de estudiar:

"No dice mi marido ahora que la primera quincena se quiere ir al pueblo de su madre, que son las fiestas, ¡puff! cómo tienes esto, mira que te dije que prestaras más cuidado, ahora te va a doler más, ¿En tu pueblo cuando son las fiestas? ¿Estan bien? las del de mi marido no. Yo no sé para qué vamos, dice que es muy divertido, pues lo sería cuando era adolescente, porque ahora todo lo que hacen es comer y beber. Pero, ¿quién te ha hecho esto? ¿te cobró? de verdad, le dan el titulo a cualquiera, y encima aguantar a la tonta de mi cuñada...."

Algunos buscan distraernos del dolor sin hablarnos

¡Un momento!, aqui el que aguanta soy yo, ¡carajo! ¡que no puedo responder del dolor, me estás contando tus problemas y encima te voy a pagar por ello!.

Porque esa es otra, que has de pagar. Esto lo cuentas y la gente se rie de ti, y tú tan contento "pues han sacado unos bonos de 10 sesiones por 350€ y así me ahorro 1€ por sesión pagandolo todo por adelantado". Vamos, que vas a volver... otras 9 veces.

Es verdad, voy a volver otras 9 veces. Y luego a lo mejor pruebo en otro, que también se meterá con este "le dan el titulo a cualquiera, ¿quién te ha hecho esto?" y tampoco le haré el caso que debería, y me volverá a decir "si me hubieras hecho caso, esto ya estaría bien y no te haría tanto daño"... pero, la verdad, la verdad más verdadera es que soy gilipollas.

Quiero mucho a los fisioterapeutas y a los dentistas, si no fuera por ellos nos iria a todos mucho peor. La realidad es que nos reciben con una sonrisa, nos arreglan lo que pueden y nos dan consejos para que no tengamos que volver salvo para revisiones rutinarias. Somos nosotros los que no les hacemos ni la mitad del caso que deberiamos hacerles y somos nosotros los que nos metemos en la boca del lobo.

Personalmente lo unico que puedo echar en cara a los dentistas y a los fisios que me han metido mano (Casí siempre que voy al fisio es por unas prisas, así que voy a varios dependiendo de la disponibilidad) es la falta de jamón y cerveza. Para todo lo demás: GRACIAS POR CUIDARME

Eskerrik asko


Y por supuesto que no quiero, amigos, que os tomeis eso como una queja, ni mucho menos, sí como una sugerencia: Ponedme Jamón! ayuda a la tolerancia al dolor y mejora el humor! 

¿Os he dicho ya que os quiero? ¿Y que os agradezco mucho vuestro trabajo y simpatia? ¿Y que  tengo que pedir cita para la semana que viene? ¿tenemos todos claro que esto es un blog de humor...? ¿sí? ¿hola? ¡MAMAAAAAAA!


La musica de esta semana es solidaria, por cada visionado ayudas al Banco de Alimentos de Cadiz



Y una canción que no puedo evitar canturrear en la sala de espera: