lunes, 19 de enero de 2015

Si tú no lo usas, otro lo hará



Dice el “Epitafio épico del Cid” lo siguiente:

El Cid Ruy Díaz soy, que yago aquí encerrado
y vencí al rey Bucar con treinta y seis reyes paganos.
De estos treinta y seis reyes, veintidós murieron en el campo;
los vencí en Valencia después de muerto encima de mi caballo.

Y dicen los simpatizantes, que solo de grandes héroes es hacer grandes gestas incluso después de muertos. Y la más grande gesta es salvar vidas humanas, sin duda.


Esto que suena muy heroico y muy complicado resulta que no lo es para nada, resulta que todos tenemos una capacidad para salvar la vida a otros. Y resulta que no cuesta absolutamente nada, es así de fácil:

Puedes hacerte una tarjeta de donante de órganos.

No tiene un valor legal, solo es una cosa testimonial. ¿qué quiere decir esto? Pues que siempre, siempre, la familia habrá de firmar el consentimiento para que tus órganos sirvan para salvar o mejorar las vidas de otro, después de muerto tú, claro. 

Entonces, ¿para qué vale? Vale para que tu familia y los médicos vean que tú ya tenías ese deseo, y les ayude a decidirse a firmar el consentimiento. Y para elaborar una serie de estadísticas (saber cuánta gente quiere ser donante, por ejemplo) que ayudan a prever las necesidades de donación.

 

Debes hablar con tu familia.

En la mía hay gente mayor que piensa que hablar de morirse es como si pensaras morirte mañana. Yo desde luego no tengo ninguna intención, pero de cuando en cuando les recuerdo que el día que me muera, me gustaría que mis órganos sirvan para otros.

Si no saben lo que tú quieres, tendrán que adivinarlo, y dicen que hay adivinos que a veces fallan. Según la Ley de trasplantes, en España todos somos considerados donantes si no hemos expresado lo contrario. Sin embargo, siempre se pregunta a familiares sobre la donación y se respeta su respuesta.



Y ya está, eso es todo lo que has de hacer. Como estamos entre deportistas no hace falta que os diga que cuanto más os cuidéis, más se podrá aprovechar de vosotros en el futuro, y mucho mejor os sentiréis hasta que llegue el día. 

Yo soy muy quejica, y me convencieron al confirmarme que no duele nada de nada.


En serio, si tenéis unos minutos libres, echad un ojo a la pagina de la Organización Nacional de Trasplantes; lo explican todo muy bien y no os arrepentireis. 


Uy, que me olvidé de poner un poquito de musica....