lunes, 26 de enero de 2015

.... Me encontró en el parque, un amanecer


No me cansaré de repetir que la idea de la Aldea es tener un espacio para todos los Galos, en el que todo el que quiera pueda expresar su opinión y compartamos experiencias.

Hemos recibido una carta en nuestra dirección de correo somosgalos@gmail.com esta semana. Creo que lo justo es que se publique; la Aldea es un espacio libre para todos los que quieran participar.
 

  


No tan estimado redactor:

 
Nací para ser un banco de lujo, digno de reyes. Porte elegante, madera noble, forja delicada, tengo clase hasta en los clavos.

 
Yo debería estar en los jardines de Versalles, el porche de la Casa Blanca, la sala del tesoro de Buckingham Palace o la cárcel de Alahurín de la Torre, lugares llenos de personas importantes. 

 
Estoy hecho para ser descanso de las más nobles posaderas, duquesas, reinas y condesas habrían de aparcar sus traseros sobre mis hermosas tablas; estoy pensado para callar secretos de estado, bellas alabanzas de amor de príncipes a cortesanas, planes de dominación mundial de amables dictadores. 



 
Destinado a aparecer en portadas de revistas del corazón, sobre palabras como: “La bella actriz nos enseña sus lugares favoritos para el té” 

 
En pocas palabras, soy una obra de arte. 

 
Y ¿qué me deparó el destino cruel? Un parque público de Carabanchel, a 50 metros del tanatorio, con una autopista al lado. Ni condesas, ni marquesas, ni príncipes ni duques. Nada de lo que merezco. 

 
En el invierno, cuando me da el sol, vienen jubilados… Manos llenas de callos, pantalones de pana, faldas de abuela, conversaciones sobre lo mal que tienen la espalda, la artrosis, que si el Atleti ha fichado al Niño, que si al Barça no le dejan fichar por haber fichado niños. Apasionante.

El verano es aun peor en este lugar. Ni los jubilados se sientan en mí. ¿Por qué? Al caer las tardes, y hasta altas horas de la madrugada, soy el centro de reunión de una serie de grupos de jovenzuelos maleducados que se sientan en mi respaldo y pisan mi asiento… mi asiento, digno de realeza ¡pisado por zapatillas con tacones! ¡Mancillado por el animal print!



Y ¿a qué se dedican? A beber, a fumar droga, a darse el lote (perdón por la expresión) como si no hubiera mañana. A ensuciarme y ensuciar mis aposentos. Que si la Mari se ha enrollado con el Moi, que si ayer pillé un huevo, que si la Maite es la mejor de Mujeres Hombres y Viceversa. Ke si el Pako es un kabrón, kE si ViVa la PeñItAAA dE mi BarRiOooOo!!! Perdonen de nuevo, tanto juntarse con la elite cultural, se pegan las cosas.

Y yo, ¿qué hago? Cumplo con mi deber, callo lo que escucho y soy cómodo para los que me utilizan. Haga frío, haga calor, llueva o nieve, día y noche, aquí estoy. En silencio, haciendo mi trabajo, con honor.

Pero se ha pasado de castaño oscuro, y se ha mancillado mi nombre, déjenme que les cuente:


 
El sol se había puesto hacía horas y aún no había vuelto a salir. Tengo las patas y los brazos medio congelados y el cuerpo hinchado de la mezcla frío-humedad. Fantástica noche, vaya; lo único bueno es que descanso de los unos y de los otros. 

Parece que falta poco para amanecer, empiezan a encenderse algunas bombillas cerca, y viene la primera persona de la mañana. Una chica, que pasa sin prestarme atención (¡A mí también me das igual tú, plebeya!)

Entonces pasa un runner de esos. Pasa rápido. Yo sigo a lo mío, como si no le hubiera visto. Esta gente es mejor no hacerles caso, si te ven igual te ponen un pie encima para estirar, o te saltan haciendo step y te llenan de barro.  
 
De repente oigo ruido, un ruido horrible acompañado de una voz con acento mexicano. ¿Esto es eso que algunos jóvenes llaman rap? Por favor, eso ni es música ni es nada, que cosa más desagradable. Donde esté un vals, una serenata, una bella zarzuela. Eso, es música.

¡De repente me atacan! La “música” para y noto un golpe fuerte en el brazo, un rodillazo salvaje que me ha dado el runner ese. ¡Delincuente! ¡Agresor! ¡Envidioso! (seguro que me ha atacado por envidia, todos me envidian en este barrio).


 
Se levanta, mira para asegurar que no hay testigos de su violencia contra mí (ahora sé por qué llevaba la cara tapada, y yo creyendo que era por el frío) y se marcha. Gracias a Dios no me ha robado ni violado.



Unos días después me cuentan que el runner ese tiene un “blog”, que dice que es Galo y que, para colmo de males, anda rebuznando que la culpa del accidente es mía. 

¿Accidente? Agresión, maldito, agresión. Ya te pillaré, ya. Ya hablaremos tú y yo. Te odio maldito Galo, vendiendo amor y compañerismo y atacando en la oscuridad a inocentes.

Saludos,
Un inocente banco del parque.

Pues esto, mis queridos Galos, es lo que hemos recibido en la Aldea, sin más. Venia sin musica y ya sabéis que a mi me gusta ponerla al escribir. Visto que el señor Banco es un poco clasico, voy a poner algo que seguro le gustará (viene repleto de violines):


lunes, 19 de enero de 2015

Si tú no lo usas, otro lo hará



Dice el “Epitafio épico del Cid” lo siguiente:

El Cid Ruy Díaz soy, que yago aquí encerrado
y vencí al rey Bucar con treinta y seis reyes paganos.
De estos treinta y seis reyes, veintidós murieron en el campo;
los vencí en Valencia después de muerto encima de mi caballo.

Y dicen los simpatizantes, que solo de grandes héroes es hacer grandes gestas incluso después de muertos. Y la más grande gesta es salvar vidas humanas, sin duda.


Esto que suena muy heroico y muy complicado resulta que no lo es para nada, resulta que todos tenemos una capacidad para salvar la vida a otros. Y resulta que no cuesta absolutamente nada, es así de fácil:

Puedes hacerte una tarjeta de donante de órganos.

No tiene un valor legal, solo es una cosa testimonial. ¿qué quiere decir esto? Pues que siempre, siempre, la familia habrá de firmar el consentimiento para que tus órganos sirvan para salvar o mejorar las vidas de otro, después de muerto tú, claro. 

Entonces, ¿para qué vale? Vale para que tu familia y los médicos vean que tú ya tenías ese deseo, y les ayude a decidirse a firmar el consentimiento. Y para elaborar una serie de estadísticas (saber cuánta gente quiere ser donante, por ejemplo) que ayudan a prever las necesidades de donación.

 

Debes hablar con tu familia.

En la mía hay gente mayor que piensa que hablar de morirse es como si pensaras morirte mañana. Yo desde luego no tengo ninguna intención, pero de cuando en cuando les recuerdo que el día que me muera, me gustaría que mis órganos sirvan para otros.

Si no saben lo que tú quieres, tendrán que adivinarlo, y dicen que hay adivinos que a veces fallan. Según la Ley de trasplantes, en España todos somos considerados donantes si no hemos expresado lo contrario. Sin embargo, siempre se pregunta a familiares sobre la donación y se respeta su respuesta.



Y ya está, eso es todo lo que has de hacer. Como estamos entre deportistas no hace falta que os diga que cuanto más os cuidéis, más se podrá aprovechar de vosotros en el futuro, y mucho mejor os sentiréis hasta que llegue el día. 

Yo soy muy quejica, y me convencieron al confirmarme que no duele nada de nada.


En serio, si tenéis unos minutos libres, echad un ojo a la pagina de la Organización Nacional de Trasplantes; lo explican todo muy bien y no os arrepentireis. 


Uy, que me olvidé de poner un poquito de musica....


martes, 13 de enero de 2015

Josexpirituosix el Galo.- "Y llegué feliz... Lo que está en tu mente, es."



Una de las cosas que me encantan de la Aldea es la posibilidad de conocer un poco más a sus habitantes; y compartirla con vosotros. Así pues, Galos y Galas, pónganse en pie y sonrían que van a conocer a José Escudero Ramos: 



Yo te conocí en las redes sociales, y me impresionaste mucho desde el principio, no conocía mucha gente cómo tú; ni la conozco. Para los que no te conocen ¿Quién es Jose Escudero? (Toma entrada de las de entrevistador profesional, olé)  

Soy fotógrafo desde hace mucho tiempo, pero ahora me llena más escribir, estoy terminado una serie de libros de aforismos y pensamientos positivos que espero vean la luz próximamente, unos está especialmente dedicado a corredores. En cuanto a la fotografía, he retornado a la fotografía de carrete, al cuarto oscuro, uno de esos libros que antes comenté quiero que esté ilustrado con fotos hechas con mi vieja Nikon FM2 y con la Hasselblad.

Doy conferencias sobre Madrid y sobre razones para vivir y el despertar del ser consciente, soy comisario de exposiciones, organizo concursos de fotografía, canto en el coro del colegio de mi hija María (el motor de mi vida), soy corredor, algo de bici (este año me gustaría estrenarme en un duatlón y con el tiempo en un triatlón), buscador de ángeles…pero lo que más me gusta, es meditar y dejar de ser y poder alcanzar el famoso Nirvana, ahí descubres que te pasas toda una vida poniéndote etiquetas y que para llegar a SER con mayúsculas, tienes que dejar de ser con minúsculas…a tu pregunta ¿quién es Jose Escudero? te diré que soy la carcasa de un espíritu libre que va en busca de toda liberación material.



Si, cuando yo digo que haces mucho, es que haces mucho… contigo hay que hablar por partes. Vamos a hablar de deporte un poco, dicen que hay mucho deportista leyendo esto: El corredor. ¿Cuándo te dio por correr como deporte, cómo?

Empecé en esto del correr cuando era muy niño, en el colegio organizaban un cross todos los años, te diré que corrí mi primer MAPOMA en el año 1983, tenía entonces 15 años para cumplir 16, en esa época no estaba prohibido correr maratones a menores. Después de terminar el colegio mi vida se alejó del deporte. 

Vaya, primer maratón con 15 años (yo creía que entrevistaba a un humano y tengo un superhéroe delante)… a mí me están esperando todavía para un maratón. 

Fue hace 6 años, cuando María tendría 3 o 4 años, una amiga trabajaba en una ong que organizaba una carrera y me invitó a participar con la peque. Corrí 3 kms y llegué destrozado. Entonces pensé que nunca volvería a correr más de 5 kms. Pero a los pocos meses ya estaba corriendo media maratón, al año una maratón y poco tiempo después una ultra, la Madrid-Segovia.



¡SuperJosé! Luego dice que no, pero no veas lo que anda. ¿De dónde sacas esa fuerza y esas ganas?  

Yo creo que todo lo que está en tu cabeza, es. El poder ilimitado de la mente hace maravillas .Empecé a correr, cuando era adolescente, para buscarme, para encontrar respuestas, yo creo que eso continua ahí…esa búsqueda, me gusta correr para meditar en movimiento, el ritmo constante, la respiración, todo ello hace que cuando corro encuentre a mi niño interior, a mis animales, es como un ejercicio chamánico. Cuando corro descalzo puedo sentirme jaguar o halcón…es algo muy especial, he llegado a visualizarme volar o saltar entre las piedras como un felino. 

Si te digo lo que hacía yo y como me buscaba de adolescente… me buscaba y encontraba. Muchas veces, de hecho…. Perdón por la interrupción, es que soy un poco payaso y no me puedo aguantar a veces, cuenta, cuenta. 

En las carreras ocurre igual, cuando decaes hay que tener pensamientos positivos, cuando corrí por primera vez la 100 Madrid Segovia, me pasé los primeros 25 kilómetros visualizándome llegando a la meta, cuando en el km 60 me entró el bajón me dije. “si ya te has visto llegando a la meta, no puedes abandonar ahora”. Y llegué feliz.
Intento correr al menos tres veces por semana, en bici me muevo por Madrid cuando no voy con la familia, y alguna tirada larga hago los fines de semana que puedo.

Eres uno de “esos” que vais a las carreras a presumir de pies bonitos, a dar envidia a los que los tenemos planos… correr descalzo o con huaraches es algo que cada vez vemos más. Perdona la pregunta, pero ¿para qué? quiero decir, no a todo el mundo se le ocurre quitarse las zapatillas y a ti sí. ¿De dónde sale? ¿Cuándo?

Mucha gente me pregunta por qué lo hago, si es alguna promesa. Todo empezó el día 12 de octubre de 2013, un día después de la muerte de María de Villota. Todos los medios hablaban de su eterna sonrisa pero ese mismo día murieron varias decenas de inmigrantes que venían a sonreír a Europa y no se les prestó la menor atención. En Carrera de Juegaterapia de Evensthinker decidí quitarme las zapatillas y hacer el último kilómetro descalzo por ellos. Me gustó la experiencia. Pude sentir la tierra palpitar a mis pies, los latidos de la madre tierra agradeciendo, y yo me sentí agradecido y muy sensible. Fui consciente de mis pies y de mi cuerpo, fue una toma de contacto muy especial con el planeta. Al día siguiente corrí la del BBVA, me invitó mi amiga Cristina, y corrí los dos últimos kilómetros sin zapatillas. Así fui poco a poco sumando kilómetros.



¿Y no te haces daño corriendo descalzo? Dicen que es necesaria mucha técnica para disfrutarlo y a veces hay guijarros o trocitos de cosas que pueden herirte.  

En dos ocasiones me ha esperado el SAMUR en la meta y me ha llevado a su carpa para limpiarme los pies. En ambos casos yo no fui consciente de las heridas durante las carreras. El SAMUR me para en meta y me dicen que les acompañe, voy con ellos y cuando me veo los pies, tengo unas heridas importantes, pero por la meditación de la carrera yo no sentía dolor alguno mientras corría. Los enfermeros me limpiaron con jabón y me tocaron las heridas, es entonces cuando uno llega a tener consciencia del ser y del dolor. Una de las veces,  desde Parla, tuve que volver conduciendo y se me caían unos lagrimones tremendos, hasta que conseguí aislar el dolor, entonces descubrí que en la vida ocurre eso. Tomar de consciencia de la causa del sufrimiento. Darle la importancia que tiene, hacerte amigo suyo, aceptarlo y ver cuál es el mensaje del dolor, (la enfermedad como camino es un libro que habla de la metáfora de la enfermedad, que es lo que tienes que ver, analizar y cambiar en tu vida, cada enfermedad o dolor son como señales), una herida en los pies es toma de contacto con la tierra. Una vez entendido, aíslas el dolor y sigues sonriendo. Se ha aprendido una lección.

Y venga de sonreír y de sonreír, que manía más Gala esa de sonreír.

Yo creo que en todo me  ayuda mucho el reiki. Soy Maestro Reiki, Imparto talleres e iniciaciones.  Podéis ver http://susurrosdereiki.blogspot.com.es/, doy reiki en dos locales diferentes, uno es la sede de AMELyA, enfermos de Lupus, les viene muy bien para llevar mejor su enfermedad crónica. Para el que no sepa, el reiki es una forma de canalización de energías por la cual puedes llegar a un bienestar emocional que ayuda a sanar y a vivir en equilibrio. Sin enfermedades. Es muy bueno también para mejorar las lesiones, yo he mejorado mucho por el reiki, amigos míos que han recibido reiki también han sentido la mejoría. El reiki no solo es bueno para personas con alguna lesión o enfermedad, se trata de Amor Incondicional  y bienestar emocional y como tal es bueno para todo el mundo.

Hemos tocado uno de los puntos que más me llamó la atención de ti al “conocerte”, tu espiritualidad. Nos has contado que de adolescente correr te ayudaba, ¿y después?
 
Con 22 años estuve un año de misionero en México un año, desde que regresé no he parado de buscar en diferentes ONGs como ayuda r al prójimo, con el tiempo descubres que el primer ayudado es uno, y que las etiquetas son limitaciones que nos ponemos, más allá de una cultura o una religión hay una esencia del ser que es lo que nos une a todos, yo la llamo Amor Incondicional, es como el Big Bang, una gran explosión de energía de amor…por desgracia, esa esencia se pierde desde que nacemos. Yo tengo la teoría de que todos somos ángeles. Hace poco escuché en una conferencia del Dr. Wayne Dyer, algo que me gustó…no somos seres humanos en busca de experiencias espirituales, somos seres espirituales teniendo experiencias humanas, mi teoría viene a ser eso mismo, todos somos ángeles, seres de luz, en algún momento de la vida nos vamos alejando de la luz a zonas oscuras, el mantener un equilibrio entre la luz y la oscuridad es el verdadero sentido de la vida, pero no hay luz que no de sombra…esto da para todo un libro, pero es básicamente lo que dice el yin-yang; hay un punto de luz en toda oscuridad como hay un punto oscuro en todo ser iluminado. Equilibrio. Incluso en muchas ocasiones la oscuridad en nuestras vidas es lo que nos hace avanzar… 



A lo largo de mi vida me he encontrado con muchos ángeles, en las carreras también. Me acuerdo que en la Media Maratón de Segovia iba con mi amiga Bea, su padre había fallecido unas semanas atrás, corrimos juntos hablando todo el tiempo de los ángeles, íbamos de los últimos, y en el kilómetro 16, en el último avituallamiento, nos encontramos con que no queda agua. Corríamos por zona industrial y en domingo no había nada abierto. Era el final de una cuesta, hacía mucho calor y nos moríamos de sed, de pronto una anciana pasa a nuestro lado con una bolsa de supermercado, pero por ahí no había ninguno abierto, saca de la bolsa una botella de agua pequeña y se la da a un corredor, este bebe y se la pasa a Bea, bebe y me la pasa a mi…esa señora desplego sus alas de ángel y dio de beber a quien lo necesitaba. El universo nos dio lo que necesitábamos a través de uno de sus ángeles. Nosotros fuimos conscientes de eso y agradecimos. La vida es así de sencilla. Pedir, recibir, dar también…y agradecer. La gratitud es esencial.

Dame un final bien Galo, tus pociones, tus Romanos:

Mi poción mágica es/son el Reiki, el pensamiento positivo y mi familia y amigos. Cuando comienzo un día que parece gris, enseguida busco una frase que me haga meditar en las bondades de la vida y si me encuentro a personas que me ponen zancadillas, intento ver que es lo que tengo que cambiar en mí, es la teoría de los espejos, si algo me molesta de alguien es eso lo que tengo que analizar en mí, es un ejercicio constante para la evolución personal. Es verdad que hay “romanos” que no me gustan, pero creo que todo pasa por algo y si en mi vida me cruzo con alguno de esos romanos intento aprender de todos ellos, ya sea para no caer en la zona oscura o por intentar hacerles ver que podrían estar equivocados, iluminar un poco sus corazones.

Lo que está en tu mente, es. 

Muchas gracias por pensar en mí para tu blog.

Muchísimas gracias a ti, Jose Mª. 

Desde hoy este blog, que aunque ya lo era, es un poco más tuyo, más nuestro. Ya sabes, un espacio para todos los que quieran venir.  

Mientras charlamos, suena una canción: