miércoles, 3 de diciembre de 2014

Running in the rain



A veces llueve, esto es así. 

 Romanum bajo la lluvia

Dice la leyenda que los Galos solo tememos una cosa en este mundo: Que el cielo caiga sobre nuestras cabezas. No es cierto.

En mi caso particular, creo que ha caído. Y más de una vez. Y me ha gustado.

En general no llueve mucho en Madrid, quizás sea por esta condición de especial que tienen los días de lluvia que disfruto muchísimo de correr cuando está lloviendo; más aún cuando cae una tormenta. 

Como el perro que sabe que va a salir de paseo, me toque o no correr, si empieza a llover o se oye venir la tormenta me excito, me pongo nervioso, me entran las ganas. Sube la adrenalina y estoy deseando terminar lo que esté haciendo para salir a disfrutar. Sí, a disfrutar, a cargar el depósito de poción. 

Cuando somos niños una de las mayores diversiones es saltar en los charcos, mojarnos. ¿Por qué perderemos esto de mayores? No lo sé, lo que sé es que yo no lo he perdido; es uno de esos placeres gratuitos. 

 Niña muy Gala cargando poción

El agua que salta de las zapatillas en cada zancada hacia adelante - hacia atrás no la veo, pero por cómo llega mi espalda creo que también-, las que te entra en la boca si la abres (sí, a veces canto mientras corro), la sensación de velocidad de las gotas en la cara.  



Y cuando llegas a casa, y te vuelves a mojar (esta vez bajo la ducha calentita)… eso sí que no me podéis negar que es absolutamente maravilloso. 

Seas de los que disfrutan o de los que piensan “maldición, hoy toca salir bajo la lluvia” hay algunos detalles a tener en cuenta para que el juego o el entreno obligado sean seguros. Un resumen, Galo style, de mi experiencia y la de otros. Espero os ayude a disfrutar de la lluvia como lo hacemos en la aldea.

  1. Usa gorra con visera: que el agua solo te dé en la cara cuando quieres que te dé, hay que respirar. 
  2. Ponte varias capas de ropa, la impermeable por fuera, no seas Romano. 
  3. Evita el algodón, pesa mucho mojado y se te pega, además aumenta el riesgo de rozaduras.
  4. Si llevas electrónica (el móvil en el brazo, el aipod o similar), asegúrate que está bien guardado (una bolsa de plástico de las de llevar el bocata de jabalix es bien y barato)
  5. Cuando llueve, suele haber menos luz. Reflectantes, focos (yo uso el Runlight), frontales, asegúrate de ver y que te vean.
  6. El suelo mojado puede resbalar, y salvo que seas Spiderman o tengas ventosas, ojo donde pisas, acorta la zancada. Correrás menos deprisa pero más tiempo en vertical.
  7. Si la cosa se pone de diluvio universal, no seas bruto y buscate un refugio



Al llegar a casa después de correr:
  1. Secate tú, y si estás en una carrera o no vas a casa, ponte ropa seca lo antes posible, puedes ponerte enfermo.
  2. Seca las zapas (quita plantillas y cordones, rellénalas de papel de periódico); si tienes prisa tras un tiempo de papel de periódico métele sobrecitos de gel de sílice. 
  3. Si las metes en el horno o en el microondas para secarlas el Galo consejo es:
  • Cuando las saques úntalas pate
  • Antes de meterlas ponles mozzarella y tus ingredientes favoritos (sí, la miel puede ponerse en las pizzas)
  • Sírvete un buen vino y comételas. Total, para correr ya no te valdrán.

     Por ultimo y más importante de todo. Enhorabuena, felicitate, sonrie. No todos son capaces de salir a correr y disfrutar bajo la lluvia y tú sí has podido, eres un disfrutón, eres un Galo. Otra cosa es que la familia te deje entrar en casa encharcando el suelo:

No lo dejeis nunca, #BeGalo

Mientras escribo escucho: